Sangüesa, Valle de Uñesa
Recorrido: Sangüesa - Rocaforte - Mirador y cresta del Romeral - Valle de Uñesa - Castillón - Sangüesa
Autor: Aquerreta Reta, Javier
20/07/2025
18/12/2025
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Este recorrido, publicado en la web del Ayuntamiento de Sangüesa, nos recuerda las antiguas relaciones que mantenían la villa de Sangüesa/Zangoza y Rocaforte en el lugar de Uñesa, donde compartían el aprovechamiento del agua y los pastos en el siglo XIX. A su vez, este valle, ha sido el camino de unión con otras poblaciones cercanas como Aibar/Oibar.
El sendero comienza en la Calle Mayor, junto a la iglesia de Santa María, en el casco antiguo de Sangüesa/Zangoza. De aproximadamente 12 km, transcurre por diversos parajes llenos de historia y naturaleza. En su comienzo, iremos junto a la orilla del Río Aragón. Dejando la orilla de éste, el camino asciende rodeado de campos agrícolas (viñedos, cultivos de cereal, almendros, etc.) para llegar a Rocaforte, también conocida como Sangüesa la vieja. Se trata de una villa que enclavada en una roca, de ahí su nombre, fue de gran importancia en la historia de Navarra desde tiempos romanos. La ruta continúa para encontrarse con la fuente de San Francisco, del siglo XIII (año 1214), y asciende hasta alcanzar el mirador del Romeral, que permite contemplar el valle del río Aragón y los Pirineos al fondo con la Sierra de Leyre. A partir de este punto, el sendero se adentra en su tramo más salvaje, discurriendo por un cresterío pedregoso y rodeado de vegetación arbustíva mediterránea para descender al valle de Uñesa. Al final, el recorrido asciende al Sagrado Corazón y al Castillón, una antigua fortaleza de defensa del reino de Pamplona. Desde éste, descendemos en pocos metros, pero picos, a Sangüesa/Zangoza.
La Ciudad de Sangüesa, pertenece a la Navarra Oriental. Limita al norte con Lumbier, Liédena y Javier; al este con Undués de Lerda y Sos del Rey Católico (ambos en Aragón); al sur con Peña; y al oeste con Cáseda y Aibar. Dispone de muy buenas comunicaciones a través de la A-21. La NA-127, comunica con Sos del Rey Católico y Ejea de los Caballeros. La NA-132 comunica con Tafalla, donde se enlaza con la carretera N-121 y la Autopista de Navarra AP-15, en su comunicación con Zaragoza y Madrid.
Ruta paso a paso
SANGÜESA, IGLESIA DE SANTA MARÍA -
El punto de partida se sitúa en el parking junto a la iglesia de Santa María, en el casco antiguo de Sangüesa/Zangoza. Comenzamos el recorrido dirigiéndonos hacia el puente metálico, dejando a nuestra espalda la Calle Mayor.
Junto al parking, encontramos carteles informativos tanto de los Senderos de Uñesa como de otros senderos y sitios de interés.
A la derecha, nos encontramos con el pórtico de la Iglesia de Santa María, ``constituye una de las obras más interesantes y complejas del arte medieval navarro. El pórtico es de forma rectangular. Lo componen en su parte inferior cinco arquivoltas escalonadas, que contienen 84 figuras y que forman un arco apuntado que rodean el tímpano y el dintel y que descansan en tres columnas por cada lado con figuras. Sobre esta parte inferior que se termina con un cornisamiento estrecho, se elevan dos filas de arquerías con doble columnas que albergan catorce figuras que representan a los apóstoles y dos ángeles y en el centro de la fila superior a Cristo. Las dos hileras de arcos se separan por una moldura y los arcos se cierran por arriba con un friso de hojas. En las enjutas, además de las representaciones religiosas, hay múltiples relieves de rico simbolismo. En el tímpano se representa el juicio final.12 El borgoñón Leodegarius firmó la imagen de Santa María que decora la segunda columna del lado izquierdo en el primer cuerpo. Ante el retraso de la obra, el rey retiró a Leodegarius de la dirección de la misma, y se la entrega al experimentado y veterano maestro de San Juan de la Peña, que la termina. La iglesia de Santa María se construyó entre los siglos XII y XIV y es románica – gótica. Está constituida por una planta de tres naves, crucero alineado y ábsides semicirculares. Sobre el crucero de la nave se eleva la torre. El retablo mayor, sobre la imagen de Nuestra Señora de Rocamador, es de estilo plateresco (1550-1570), obra de Jorge de Flandes (que residió en Sangüesa desde 1554 hasta su muerte en 1586).´´
Cruzamos el Río Aragón por la pasarela del puente de Sangüesa, conocido como puente de hierro. ``Está construido en el lugar donde se situaba un puente medieval de piedra. El puente original, fue construido entre 1089 y 1093 por orden del rey Sancho Ramírez, y servía de paso entre Navarra y Aragón. La posición del puente fue determinante en 1222 para la repoblación de Sangüesa la Nueva, El puente medieval tenía siete arcos de medio punto, con el arco central de mayor tamaño, y con una longitud total de 120 metros. El 16 de mayo de 1891 la Diputación Foral de Navarra y la Societé Anonyme de Construction et des Ateliers de Willebroeck de Bruselas llegaron a un acuerdo para la construcción de un nuevo puente de hierro. Se derribaron los tres arcos centrales de piedra y se sustituyeron por un puente de piedra de 67,70 m de luz, con dos vigas de celosía de 6,75 m de alto. El puente terminó de construirse el 15 de noviembre de 1891 y costó 89 000 francos. El puente ha sufrido varios arreglos menores y mantenimiento periódico y unas reparaciones en 1984.´´
Una vez cruzado el puente, continuamos a la derecha. A pocos metros, tomamos el camino de la derecha, que nos acerca a la orilla del río.
Enseguida nos encontramos con una bifurcación; debemos seguir el camino de la izquierda, que nos lleva a circular entre las aguas del río y las de la acequia de Pastoriza. Esta acequia transporta las aguas del río Irati, que sirven, en primer lugar, para refrigerar la central térmica de biomasa (paja de cereal) ubicada en el polígono industrial de Rocaforte y, aguas abajo, para regar la huerta sangüesina.
En este tramo, a la derecha, podemos ver la presa en el río que fue construida para alimentar la central hidroeléctrica "Electra municipal", la cual pertenece al Ayuntamiento de Sangüesa/Zangoza y se sitúa en la margen izquierda.
El camino nos lleva hasta la variante de Sangüesa, donde continuamos hacia la izquierda.
Salimos a la carretera, la cual cruzamos con precaución para mantenernos en el arcén del lado de la fábrica de papel, dejando esta a nuestra izquierda y la rotonda a la derecha.
En unos metros, abandonaremos la carretera, adentrándonos por una pista que transcurre justo junto a la valla perimetral de la fábrica.
Una vez que termina la valla de la Papelera, el camino gira bruscamente a la derecha.
En este tramo, el camino se presenta algo sucio, aunque su trazado es perfectamente visible. Poco más adelante, la senda gira a la izquierda, dirigiéndose directamente hacia Rocaforte.
Salimos a una pista de cemento, por la que continuaremos en dirección a Rocaforte.
Junto a la regata, deberemos continuar por la derecha para subir a Rocaforte.
ROCAFORTE es la primitiva villa de la actual y vecina ciudad de Sangüesa. Desempeñó un papel fundamental en la defensa del Reino de Navarra durante los siglos X y XI. Su importante castillo fue derruido en 1516 tras la conquista de Navarra.
Tras esta breve parada histórica, giramos a la derecha siguiendo las indicaciones tanto de nuestro sendero como del Camino de Santiago Aragonés, que también discurre por este punto.
En este cruce, seguimos a la izquierda por la pista de cemento.
FUENTE DE SAN FRANCISCO - A la izquierda del camino, nos encontramos con la fuente de San Francisco y el lavadero. La leyenda cuenta que el agua brotó cuando pasó San Francisco de Asís en su peregrinaje a Santiago, allá por el siglo XIII. Se dice que el mismo San Francisco fundó, durante esta peregrinación, el primer convento Franciscano de España en Rocaforte.
Sin dejar el camino desde la fuente, llegamos a este cruce, continuamos a la izquierda.
En este punto, cambiamos de dirección: abandonamos el Camino de Santiago, que se dirige al alto del puerto de Aibar, y continuamos a la izquierda hasta el mirador del Romeral.
Poco antes de llegar al mirador, nos unimos a la pista que, desde la izquierda, viene del Barrio Alto de Rocaforte. En este cruce, deberemos seguir la dirección ascendente tomando la pista de la derecha.
MIRADOR DEL ROMERAL - Desde este balcón privilegiado, podremos contemplar las sierras de Izco, Leyre, los Pirineos, Santo Domingo y Peña. También divisaremos Rocaforte, Sangüesa/Zangoza, su polígono industrial y toda la Val d’Onsella (Aragón).
En el alto de Rocaforte, podemos apreciar el montículo donde se situaba el desaparecido castillo.
Panorámica desde el mirador del Romeral.
Desde aquí, tenemos una bonita vista del Valle de Uñesa.
Para seguir la ruta, a nuestra espalda comienza el sendero por la cresta del Romeral, por el que debemos continuar. Desde este sendero, divisaremos Cáseda, Gallipienzo, Aibar/Oibar y su Val, así como La Vizcaya, y, a nuestros pies, el valle que da nombre a estos senderos: Uñesa.
La senda de la cresta del Romeral nos conduce hacia el fondo del valle de Uñesa, discurriendo entre matorrales de carrasca, coscoja, enebro, romero, tomillo y aliagas.
La combinación de las distintas plantas aromáticas y los vivos colores de sus flores confiere al paseo un atractivo especial durante la primavera.
Al llegar al final de la cresta, encontramos un "refugio" natural, adecentado posiblemente por pastores para descansar y resguardarse de la lluvia o del calor, como será el caso en nuestra ruta.
SENDA BAJADA VALLE UÑESA - Poco después del "refugio", deberemos dejar el sendero de la cresta para desviarnos a la izquierda y descender por la senda que nos lleva hacia el fondo del valle de Uñesa.
La senda desciende por un firme algo pedregoso, por lo que debemos bajar con precaución.
Al llegar a la parte inferior, el sendero se desdibuja ligeramente en un pequeño barranco. Lo más recomendable es salir al borde del campo y continuar hasta encontrarnos con la pista unos pocos metros más abajo.
Llegamos a la pista que atraviesa el Valle, la seguimos a la izquierda.
Una vez en el valle, podemos contemplar a la izquierda la cresta por la que hemos transitado hace un momento. Este valle está dedicado a cultivos tradicionales (cereal, vid y algo de olivo), introducidos en la zona por los romanos.
En este punto, continuamos por el camino de la derecha, en busca del barranco.
Vista de Rocaforte desde el Valle de Uñesa.
Llegamos al barranco de Gayán, llamado originalmente de Uñesa, que se sitúa cerca de la villa de Aibar/Oibar. Lo atravesamos y nos dirigimos hacia la derecha.
Continuamos por la pista buena hacia la izquierda.
Seguimos la pista arreglada.
CORAZÓN DE JESÚS – Sin dejar la pista en buen estado, llegamos al monumento y mirador por excelencia de Sangüesa/Zangoza, situado en el alto de Santa Margarita.
La imagen de la Virgen, obra de Martín Eguaras (pamplonés), data de 1881, mientras que la del Sagrado Corazón se trajo de Manresa en 1885. Este monumento, ubicado en el alto de Santa Margarita, está estratégicamente alineado con la Calle Mayor de la ciudad.
Desde este mirador, a la derecha, comienza la bajada a la localidad por unas ``escaleras´´.
SUBIDA CASTILLÓN - Nada más comenzar el descenso, nos desviamos a la derecha para subir en pocos metros al Castillón.
CASTILLÓN - Sangüesa, llamada la vieja, y esta antigua fortaleza, debieron ser el origen del burgo del Castillón. Esta estructura formaba una defensa perfecta frente a las incursiones musulmanas, que aprovechaban las buenas comunicaciones que facilitaba la calzada romana de Zaragoza-Ejea para intentar someter las tierras de los vascones.
Esta misma ruta también fue utilizada por Carlomagno para regresar con sus tropas de Zaragoza antes de ser derrotado en Roncesvalles. El castillo fue destruido, junto con la fortaleza de Burgui, una vez consumada la conquista del Reino de Navarra. Esta destrucción se realizó como escarmiento por el intento del mariscal Pedro de Navarra de levantar la merindad.
Recreación del Castillón.
Desde el alto del Castillón, emprendemos la bajada a Sangüesa/Zangoza por las escaleras-senda, que están dotadas de una barandilla de cadena para facilitar esta empinada bajada.
Llegamos al icónico puente de hierro, hito final de nuestra travesía, y lo volvemos a cruzar, deshaciendo los primeros pasos de nuestra ruta y regresando en sentido inverso al de la ida.
SANGÜESA - Finalmente, completamos el círculo de la ruta y volvemos al punto de partida,
donde nos recibe la histórica Calle Mayor de Sangüesa, dando por concluida esta inmersión histórica y natural.