Latasa, ruta negra - Centro marcha nórdica Imotz
Recorrido: Latasa - Zarrantz - Oskotz - Etxaleku - Latasa
Autor: Aquerreta Reta, Javier
27/06/2021
11/11/2025
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
El Nordic Walking sigue su ascenso, y en Navarra ha encontrado su nicho ideal en los Centros creados para este fin. Destaca el ubicado en el valle de Imotz, un espacio abierto donde la salud se entrelaza con el paisaje. Estos centros ofrecen la oportunidad de recorrer, a ritmo pausado o enérgico, la inigualable riqueza natural y cultural del entorno.
El Centro de Imotz despliega una red de senderos que parten de Latasa. Las rutas de más exigencia se abren paso entre bosques frondosos, bordeando los caseríos de Etxaleku y Zarrantz, y acercándose a Eraso y Oskotz. En los tramos más suaves, el caminante comparte espacio con el curso del río Larraun a lo largo de la Vía Verde del Plazaola.
Para quienes buscan el reto físico, el centro propone la circular Ruta Negra ERASO-ZARRANTZ-OSKOTZ. Esta opción, la detallamos a continuación, y une varios de los puntos más significativos del valle.
Imotz, está ubicado cerca de la A-15 (entre Irurtzun y Lekunberri), a solo 30 km de Pamplona. Goza de una posición privilegiada: en la antesala de la imponente Sierra de Aralar y próxima a reservas como los Robledales de Ultzama-Basaburua, Belate y las Sierras de Urbasa y Andía.
El municipio se estructura en ocho núcleos rurales —Goldaratz, Urritza, Latasa, Eraso, Zarrantz, Muskitz, Oskotz y Etxaleku (sede del ayuntamiento)—, cada uno merecedor de una parada para apreciar su arquitectura tradicional, iglesias, lavaderos y fuentes.
Para llegar a Latasa, desde Pamplona, debes tomar la autopista AP-15 en dirección a San Sebastián/Irurzun, y después enlazar con la A-15 (Autovía de Leizarán). La salida que tienes que buscar para Latasa es la salida 117 de la A-15, que te indicará Latasa / Urriza / Goldáraz (carretera NA-411).
Ruta paso a paso
La ruta comienza en la antigua estación del Plazaola en Latasa. Desde este punto histórico, donde el tren del Plazaola operó entre 1905 y 1953, iniciaremos la marcha ascendiendo por la calle en dirección a la Iglesia. Una vez superada la subida a la iglesia, giraremos a la derecha y comenzaremos a descender en busca de la carretera NA-4130.
Después de descender en busca de la carretera NA-4130, enseguida dejaremos el asfalto atrás. Tomaremos la pista que se encuentra a nuestra mano derecha, el camino nos sumerge de lleno en el paisaje.
Continuamos nuestro camino por la pista que nos guía hacia un caserío. Al llegar a este punto, tomaremos un desvío, giraremos a la derecha.
Esta pista nos adentrará en un descenso que nos llevará directamente hacia la regata Eraso. El descenso nos acercará a las frescas aguas de la regata.
Cruzamos el puente sobre la regata Eraso. Luego, nos adentraremos en el bosque, donde el camino subirá. Después de la subida, haremos una pequeña bajada hasta llegar a la Borda Martikoneko.
A nuestra izquierda podemos ver una bonita estampa de la localidad de Eraso.
Al llegar a la Borda Martikoneko, la dejaremos a nuestra izquierda. Continuaremos nuestro recorrido por la pista que se despliega ante nosotros. Esta pista nos guiará de manera clara y directa hasta enlazar con la carretera NA-4131
Toda la ruta esta balizada.
Al llegar a la carretera, tendremos dos opciones. Si deseamos ir a Eraso, deberemos girar a la izquierda. Sin embargo, para continuar con nuestra ruta, tomaremos el camino a la derecha.
Tras recorrer aproximadamente 200 metros por la carretera, nos prepararemos para dejarla una vez más. Buscaremos la entrada a la derecha que nos conducirá a un precioso sendero.
El sendero, que en algunos tramos se convierte en pista, nos llevará de vuelta a la carretera. Nos encontraremos justo debajo de Zarrantz. En este punto, giraremos a la derecha para iniciar el ascenso hacia la localidad.
Al llegar a Zarrantz, atravesaremos el pueblo manteniendo la dirección. Sin desviarnos, continuaremos por la pista que nos llevará a pasar junto al cementerio. Seguiremos esta pista hasta que, finalmente, un sendero nos devuelva de nuevo a la carretera.
Una vez de vuelta en la carretera, la seguiremos en dirección a la derecha. Tras recorrer unos pocos metros, la abandonaremos de nuevo. Tomaremos la pista que se encuentra a la derecha, la cual nos guiará hacia Oskotz.
La pista nos llevará a dejar Oskotz a nuestra derecha. Poco después, saldremos a la carretera que se dirige hacia esta población. Cruzaremos la carretera con precaución y continuaremos directamente por la pista que se encuentra enfrente. Este camino es La Cañada de las Provincias, o como es más conocida, Cañada de los Toros.
Continuando por la Cañada de los Toros sin abandonarla, llegaremos a la localidad de Etxaleku. Una vez allí, nos adentraremos en sus calles, callejeando hasta encontrarnos con la carretera. Tras cruzarla, continuaremos nuestro camino.
Después de cruzar la carretera, continuaremos por la pista en dirección sur, dejando atrás la localidad de Etxaleku.
A partir de este punto, el recorrido coincide con la ruta roja, que partiendo de Latasa también recorre parte del Valle de Imotz.
En este punto, continuamos a la derecha.
Pronto, el camino nos llevará a un cruce de caminos. En este punto, tomaremos la dirección de la izquierda, comenzando un ascenso.
A nuestra izquierda dejamos la Borda Zapateñeko.
Giramos a la izquierda y y continuamos ascendiendo.
Una vez que lleguemos al cordal, el camino se vuelve llano, permitiéndonos disfrutar del entorno. A nuestra izquierda, podremos observar un muro circular de piedra. Se trata de un cerrado de castañas, un lugar donde tradicionalmente se almacenaban y protegían las castañas.
"En el País Vasco-Navarra, las construcciones tradicionales para almacenar castañas, como los muros circulares de piedra, tienen una rica historia y son parte del patrimonio cultural de la región. Un ejemplo de estas estructuras son los arresiak, recintos de planta circular cercados con paredes secas, que se utilizaban para proteger las castañas de la humedad y los animales."
Al alcanzar el punto más alto de la ruta, comenzaremos a abandonar el cordal. Desde aquí, iniciaremos un descenso por el sendero que se encuentra a nuestra izquierda. Este tramo nos permitirá disfrutar de las vistas y la belleza del paisaje.
Nos adentraremos en un entorno de hayedos y hojarasca, creando una atmósfera mágica y tranquila.
Al avanzar por la senda de Añoa, comenzaremos con un ligero descenso que nos llevará a un pequeño ascenso antes de iniciar el descenso definitivo hacia Latasa. Este tramo es perfecto para disfrutar del paisaje, y si nos desviamos un poco a la derecha del camino, podremos apreciar una hermosa panorámica del Valle, que seguramente será un deleite para los sentidos.
Sin dejar de descender entre un precioso bosque, finalmente llegamos al punto de partida, Latasa. Este tramo final es una hermosa manera de concluir la ruta, rodeado de la tranquilidad y la belleza que ofrece el entorno.